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Insights / Financiamiento

Cómo aprovechar SENCE en formación de IA

La franquicia financia una parte concreta del programa. Saber cuál permite armar el resto con holgura.

Marcos Astudillo ·6 min de lectura

Es la primera pregunta en casi toda reunión con un área de Personas: ¿esto lo puedo pasar por SENCE? La respuesta corta es que a veces sí, y que la parte que más mueve la aguja normalmente no.

Conviene entenderlo antes de armar el presupuesto: el orden que mejor rinde es diseñar el programa primero y acomodar la franquicia después.

Qué sí califica

La franquicia tributaria cubre actividades de capacitación con estructura de curso: horas definidas, contenidos declarados, asistencia registrada y evaluación. Un certificado corto o un diploma abierto, con su malla y su control de asistencia, califica sin dificultad si el organismo está inscrito.

El tope es conocido: hasta el 1% de las remuneraciones imponibles anuales de la empresa, con topes por trabajador según tramo de renta. Para un equipo de rentas altas, ese tope se agota rápido y cubre una fracción del costo real.

Qué no califica, y por qué importa

Tres cosas que hacemos quedan fuera, y no es un detalle administrativo.

El diagnóstico. Correr el Thinkr Index sobre una organización es una medición y se financia como tal, con cargo al presupuesto de gestión. Es una inversión breve que define el programa siguiente y lo hace rendir.

Las sesiones ejecutivas. Cuatro horas con un comité leyendo un informe funcionan como consultoría con formato de taller, y se presupuestan por esa vía.

El acompañamiento del proyecto aplicado. Las horas que un profesor dedica a revisar el caso real de un participante fuera de la clase no son horas lectivas. Son, en nuestra experiencia, las que más resultado producen.

El error que se comete

Cuando una empresa decide que solo hará lo que la franquicia cubre, termina comprando horas de aula. Y las horas de aula son precisamente lo que ya estaba disponible en cualquier plataforma por una fracción del precio.

He visto el mismo movimiento tres veces: se aprueba un programa de 40 horas porque calza con el instrumento, se dicta completo, la asistencia es buena, y al trimestre siguiente nadie puede nombrar una decisión que haya cambiado.

Cómo lo armaríamos

Separar el presupuesto en dos. La parte lectiva, que se pasa por franquicia y baja el costo efectivo. Y la parte de medición y acompañamiento, que se financia como lo que es: un proyecto, no una capacitación.

En las propuestas que preparamos dejamos esa división explícita desde la primera versión, con el monto de cada parte por separado. No para vender más, sino porque la conversación con Finanzas es distinta cuando el instrumento correcto está identificado desde el principio.

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